miércoles, 1 de julio de 2020

Poderoso Ejercicio para reprogramar ntra vida a la Norma del Creador, G. Grabovoi. 1º parte

De las enseñanzas de G. Grabovoi

Este ejercicio pertenece al sistema educativo de Grigori Grabovoi (1), y lo he adaptado según mi comprensión particular. Es un potente ejercicio que se basa en la transferencia prenatal de conocimientos, para re estructurar y re crear nuestra existencia desde el poder de nuestro Ser unido al Creador. Agradezco a Grigori Grabovoi por sus enseñanzas al servicio de la vida eterna, y a las personas que las comparten generosamente a través de la Fundación Grigori Grabovoi para la Salvación Global. 🙏 Gratitud infinita 🙏
“Mi sistema de educación se basa en que yo ofrezco conocimiento incluso antes del nacimiento de la persona. Por tanto, mi sistema educativo se basa en la concentración y la transferencia prenatal de conocimientos. Esto lo pueden hacer los padres del bebé que está por nacer, o los abuelos y en principio cualquier persona que esté en capacidad de considerar que alguien va a tener un bebé, una nueva persona” – Grigori Grabovoi Febrero 7, 2000
Un poderosa y muy útil enseñanza que nos impulsa a crear nuestra existencia con y como crea el Creador: “La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad” Lección 101, UCDM
Es esencial aclarar que el Dr. Grigori Grabovoi basa sus enseñanzas en la unidad con el Creador; toda concentración siempre está relacionada a unir nuestra voluntad a la Voluntad del Creador.
El ejercicio se presenta en cinco partes. Si sientes detenerte en algún punto, escucha tu alma, pues puede ser que necesites en ese momento de tu vida liberar algo que necesita ser liberado. Recuerda siempre que G. Grabovoi nos enseña que nuestra alma contiene toda la información que necesitamos, se trata de conectar con nuestro verdadero Ser, unido al Espíritu Creador, desde la Consciencia. Comenzamos por la primera:
Aquí lo puedes escuchar:
Ejercicio para re programar una vida feliz y eterna
Percibimos desde la Consciencia a nuestra Alma conectada al Espíritu Creador. Y el cuerpo conectado a ello como un vehículo en este plano concreto.
Nos concentramos en la eternidad. Observando la linea del tiempo como infinita (gráfico 1).
Visualizamos el tiempo infinito y eterno antes de nuestro nacimiento, y expresamos con la fuerza del Alma:
Que yo nazca sana/o, me desarrolle creativamente y cree desde la eternidad al servicio de todos. 
Luego observamos mentalmente el punto que marca tres años antes de nuestro nacimiento, nos posicionamos en ese año, y expresamos con la fuerza del Alma unida al Espíritu y la Consciencia:
Que yo nazca sana/o, me desarrolle creativamente, cree desde la eternidad al servicio de todos. Naceré pleno de alegría y luz. Viviré feliz, rodeado de amor, sano completamente y sirviendo con alegría a la Vida eterna.
Luego me muevo en la línea del tiempo a un año antes de mi nacimiento. ¿Qué año era un año antes de mi nacimiento?
Afirmo mentalmente que esta persona que seré, siempre estará feliz, tendrá todo lo que necesite siempre. Será guiado por el Alma unida al Espíritu y la Consciencia. 
Esta persona que seré, siempre será feliz, aportará alegría y amor a los demás, y siempre tendrá todo lo necesario a disposición, con facilidad. Estará libre para servir a la Vida con amor eterno e infinito. Soy un ser guiada/o y conducida/o eternamente por el Creador y me uno a Su Voluntad en todo. Su Voluntad es mi eterna felicidad. 

Ahora, a lo largo de la línea del tiempo, llevo este pensamiento que he creado al punto de mi concepción. Siento el momento de mi concepción.
Entro en ese instante mentalmente, y declaro que este ser ahora concebido que seré yo, será siempre feliz, y traerá amor, luz y alegría a los demás.
Afirmo mentalmente que este ser concebido que yo seré, siempre estará feliz, tendrá todo lo que necesite siempre. Será guiado por el Alma unida al Espíritu y la Consciencia. 
Esta persona concebida, siempre será feliz, aportará alegría, luz y amor a los demás, y siempre tendrá todo lo necesario a disposición, con facilidad. Estará libre para servir a la Vida con amor eterno e infinito. 
Soy un ser guiada/o y conducida/o eternamente por el Creador y me uno a Su Voluntad en todo. Su Voluntad es mi eterna felicidad. 
Siento el momento de mi concepción, la fuerza vital que ahí se concentra al servicio de la Vida eterna e infinita.

Ahora, a lo largo de la línea del tiempo, llevo este pensamiento que he creado, al punto de un año antes de mi nacimiento. Me ubico en esa posición: un año antes de nacer, y afirmo:
Yo siempre seré feliz, tendré todo lo que necesite siempre. Seré guiado por el Alma unida al Espíritu y la Consciencia. 
Yo siempre seré feliz, aportaré alegría, luz y amor a los demás, y siempre tendré todo lo necesario a disposición, con facilidad. Estaré libre para servir a la Vida con amor eterno e infinito. 
Soy un ser guiada/o y conducida/o eternamente por el Creador y me uno a Su Voluntad en todo. 
Y regreso nuevamente a tres años antes de mi nacimiento y expreso este pensamiento que siempre seré feliz.
Yo siempre seré feliz, tendré todo lo que necesite siempre. Seré guiado por el Alma unida al Espíritu y la Consciencia. 
Yo siempre seré feliz, aportaré alegría, luz y amor a los demás, y siempre tendré todo lo necesario a disposición, con facilidad. Estaré libre para servir a la Vida con amor eterno e infinito. 
Soy un ser guiada/o y conducida/o eternamente por el Creador y me uno a Su Voluntad en todo. Su Voluntad es mi eterna felicidad. 

Ahora voy en la línea de tiempo en el infinito negativo (infinito pasado) y repito la frase:
Yo siempre seré feliz, tendré todo lo que necesite siempre. Seré guiado por el Alma unida al Espíritu y la Consciencia. 
Yo siempre seré feliz, aportaré alegría, luz y amor a los demás, y siempre tendré todo lo necesario a disposición, con facilidad. Estaré libre para servir a la Vida con amor eterno e infinito. 
Soy un ser guiada/o y conducida/o eternamente por el Creador y me uno a Su Voluntad en todo. Su Voluntad es mi eterna felicidad. 
Insertamos esta afirmación, este evento, dentro de la realidad de toda la información infinita, en el infinito pasado.
Y desde ahí, desde el infinito pasado, damos un salto hacia el infinito futuro, llevando toda esta información en el infinito futuro.
Soy un Ser eterno e infinito. Soy vida eterna e infinita.
Yo siempre soy feliz, aporto alegría, luz y amor a los demás, y siempre tengo todo lo necesario a disposición, con facilidad. Estoy libre para servir a la Vida con amor eterno e infinito. 
Soy un ser guiada/o y conducida/o eternamente por el Creador y me uno a Su Voluntad en todo. Su Voluntad es mi eterna felicidad. 

Desde el infinito futuro regreso al punto de mi concepción y desde aquí atravesamos los nueve meses de nuestra gestación.
Voy al primer mes de gestación y me concentro en los árboles, en los animales, en las personas.
Me recuerdo a mi mismo/a que ahora soy una persona en un proceso de desarrollo, y tengo que saber en este primer mes de mi concepción, que todos los elementos del mundo, todas las partículas se conectan entre sí. A medida que están conectadas, crecen y se desarrollan armónicamente.
En el primer mes de mi concepción, debo saber percibir esta interconexión de todo y el desarrollo eterno y armónico de todo. 
Ahora pasamos al segundo mes de nuestra gestación, y tenemos que darnos esta información que el mundo es organizado de tal manera que, cuando se piensa, la materia se organiza.
Durante el segundo mes de gestación tengo que programarme para saber que el pensamiento crea y organiza la materia. 
Pasamos al tercer mes después de nuestra concepción, y me transfiero a mi misma/o en este tiempo de gestación, que Soy parte del mundo.
Soy parte del mundo y al mismo tiempo una parte independiente del mundo; por ello debo pensar de manera independiente del mundo.
Yo soy una parte del mundo y al mismo tiempo soy una parte independiente del mundo. 
Ahora me muevo al cuarto mes desde la concepción, y en este cuarto mes debo transferirme a mi mismo/a en este tiempo, que Yo soy un Ser que ya se estaba desarrollando antes de la concepción, que mi alma y cuerpo son eternos. Me digo:
Yo soy un Ser que ya se estaba desarrollando antes de la concepción, mi alma y cuerpo son eternos. 

En el quinto mes de la concepción, periódicamente necesitamos transferir mentalmente la siguiente fórmula a nuestro Ser:
A partir de este momento tengo una clara comprensión de que me desarrollaré de manera constructiva y aportaré al desarrollo armonioso del mundo. 
Ahora vamos al sexto mes desde nuestra concepción.
En este tiempo del sexto mes de gestación, tenemos seis meses después de nuestra concepción.
Y tenemos que transferirnos el pensamiento que somos responsables por los eventos que nos rodean:
Yo soy responsable por los fenómenos que me rodean. 
Yo mismo/a construyo todos los eventos y todo lo que estudie debe venir de este conocimiento que yo ahora recibo. Este conocimiento es esencial para mi desarrollo, que ya estaba allí antes de mi nacimiento. 
Es decir que debo entender que el infinito que existió antes que yo, existirá después; y por lo tanto, se puede combinar; y con un impulso mental ahora trato de conectar el infinito pasado con el infinito futuro. Puedo visualizar superponer los dos símbolos: menos infinito  – 00   y más infinito  + 00
Recordemos que menos infinito -00 es el infinito pasado y más infinito +00 es el infinito futuro.
Lo hacemos varias veces, superponemos los dos símbolos  – 00 + 00
A menudo repito estas instrucciones en el sexto mes después de mi concepción.
De esta manera estamos creando la vida de manera armónica.
Ahora pasamos al séptimo mes después de nuestra concepción.
Aquí tengo que transmitirme a mi mismo/a que Yo soy responsable de todas mis acciones y soy una persona madura.
En este momento debo asegurarme de comunicarme que soy un Ser maduro como ya era en el momento de la concepción.
Sobre la base de la existencia del alma eterna, a los siete meses desde la concepción, ya puedo percibirme como un Ser desarrollado desde el momento de la concepción.
Por lo tanto, en el séptimo mes después de mi concepción, repito:
Yo soy un Ser maduro como ya lo era en el momento de mi concepción, y me percibo como tal. 
Ahora me muevo al octavo mes desde mi concepción.
En este momento debo transferirme a mi misma/o que un Ser nace para dar luz a otros seres humanos, para crear junto con ellos, para resucitarlos si murieron, y no permitir que otros mueran. Para hacer esto, con un impulso de mi consciencia transfiero el punto del infinito futuro al octavo mes; trayendo el símbolo +00 del infinito futuro al momento del octavo mes.
Repetidamente envío el símbolo +00 del infinito futuro al momento del octavo mes después de la concepción.
Pasamos ahora al noveno mes después de nuestra concepción, y me transfiero yo mismo/a el conocimiento que Yo soy una persona adulta, puedo respirar, puedo moverme libremente y ser igual a los demás. En este mes tengo que prepararme para el parto, por ello me repito:
Yo soy una persona adulta, capaz de respirar, moverme libremente, y ser igual a los demás.
Me preparo para el momento de mi nacimiento. 
En este punto siento claramente que no estoy trabajando simplemente sobre una línea de puntos, sino que estoy a punto de entrar en la dimensión del tiempo. Con mi nacimiento estoy por entrar en la dimensión del tiempo de vida que tiende al tiempo del infinito.
El significado de estas acciones es crear vida eterna, y en la vida eterna siempre seré feliz. 
Traeré felicidad, luz y amor a los demás. Tendré siempre todo lo necesario. 
Estaré libre para servir a la Vida con amor eterno e infinito. 
Soy un ser guiada/o y conducida/o eternamente por el Creador y me uno a Su Voluntad en todo. 
Su Voluntad es mi eterna felicidad. 
Estamos haciendo mentalmente una labor con nosotros mismos.
Vamos ahora unos minutos antes de nuestro nacimiento; y nos comunicamos a nosotros mismos en este preciso momento prenatal, visualizando dos esferas, que una representa el mundo interno y otra el mundo externo.
Nos comunicamos a nosotros mismos que estamos conectados a infinitas conexiones al mundo externo.
Nos comunicamos a nosotros mismos de manera clara que pasamos a una fase sucesiva, nos preparamos para la salida al mundo.
Observamos las infinitas conexiones con el mundo externo, y nos preparamos para el momento del parto.
Visualizamos claramente el mundo entero como una esfera, y mentalmente nos entregamos este mundo en nuestras propias manos, exactamente en el momento de salida del cuerpo de nuestra madre. Imaginamos a este recién nacido y nosotros, que estamos ubicados sobre un plano infinito, conscientes del mundo.
Y cuando somos colocados en este plano infinito como bebé, probamos cómo nos sentimos cómodos en ello, natural. Es necesario repetir estos pasos a menudo, hasta el nacimiento.
Ahora vamos a nuestro 1º día de nacimiento.
El primer día después del nacimiento, debemos transmitirnos a nosotros mismos que el mundo es eterno. 
Al 2º día de nuestro nacimiento, nos transmitimos a nosotros mismos que el mundo es eterno y al mismo tiempo cambia, en perenne transformación y desarrollo.
El mundo es eterno y al mismo tiempo cambia y todo está en constante desarrollo. 
El 3º día después de nuestro nacimiento, nos comunicamos a nosotros mismos que el mundo es eterno exactamente porque se mueve y se desarrolla.
El mundo es eterno exactamente porque se mueve y se desarrolla. Todo en el mundo se desarrolla.
El 4º día después de nuestro nacimiento, nos concentramos en ese día 4 y nos repetimos lo que dijimos los tres primeros días, al mismo tiempo:
El mundo es eterno.
El mundo es eterno y al mismo tiempo cambia y se desarrolla.  
El mundo es eterno exactamente porque cambia y se desarrolla. Todo en el mundo se desarrolla. 

El 5º día después de nuestro nacimiento, nos comunicamos mentalmente cómo comprendemos el mundo como adultos, y nos trasmitimos una mirada de cariño y felicidad, desde nuestra alma.
Nos brindamos la oportunidad de alegrarnos por toda la creación que se deriva de la combinación del cuerpo, alma, Espíritu, consciencia, en unidad con el Creador. Al mismo tiempo tratamos de comprender cómo vemos el mundo.
El 6º día después de nuestro nacimiento pensamos cómo transmitirnos a nosotros mismos conocimiento de modo independiente, y sobre cómo vemos las situaciones.
Pasamos al 7º día después de nuestro nacimiento, en este 7º día tenemos que decirnos que 7 es el número de la creación; y que así como el Creador crea, nosotros también podemos crear como y con el Creador.
Pasamos al 8º día después de nuestro nacimiento, y tenemos que transmitirnos mentalmente que somos un elemento de la eternidad y somos infinitos.
Si volteamos el número 8, tenemos el símbolo del infinito 00, y si lo damos vuelta, un 0. Nos mostramos esto al 8º día después de nuestro nacimiento.
Somos un elemento de la eternidad y somos infinitos. 
En el 8º día comprendemos cómo un cuerpo puede ser construido mediante la combinación de elementos, y por lo tanto podemos recrearnos.
Pasamos al 9º día después de nuestro nacimiento, y en este 9º día es necesario comunicarnos a nosotros mismos que somos un Ser que une todos los elementos del mundo y que crea el mundo.
Somos un Ser de Luz, Alegría y Amor. Nos decimos a nosotros mismos:
Eres un Ser de Luz, Alegría y Amor. Eres el Ser Eterno e infinito unido al Creador. 
Damos a este niño todos los elogios que podamos imaginar.
Al 10º día después de nuestro nacimiento nos explicamos a nosotros mismos cómo se hacen todas las conexiones en el mundo, cómo nace el mundo y cómo el mundo se debe entender en base a números. Nos recordamos el 8, el 00 (infinito) y el 0 del 8º día.
Al 11º día después de nuestro nacimiento nos comunicamos mentalmente para observar el entorno.
Nos vemos observando el entorno y reconociéndonos a nosotros mismos como un ser creativo que ayuda a mamá y a papá.
Al 12º día después de nuestro nacimiento, nos repetimos a nosotros mismos en palabras primero, y mentalmente después: Tu eres un Ser eterno de amor y luz.
Al 13º día después de nuestro nacimiento, debemos permitirnos tocar en lo posible alguna cosa. Imaginamos ponernos en las manos algún objeto y al mismo tiempo decimos dos palabras:
Si, No, Si, No. Y observamos las reacciones cuando decimos la frase: La Luz y el mundo. El mundo es Luz. 
Si nos percibimos reaccionando emocionalmente a la frase La Luz y el mundo tenemos que calmar a este bebé (tal vez leyendo cuentos).
Si percibimos calma después de esta frase La Luz y el mundo, habrá que contarle cuentos brillantes para activar mentalmente.
A este nivel desarrollamos el nivel telepático de comunicaciones. Por lo tanto, nos centramos en el 1º día y toda la labor realizada hasta ahora.
Nos comunicamos a nosotros mismos en el 13º día desde nuestro nacimiento, que el Creador ha determinado para nosotros la tarea y esta tarea es la adquisición de conocimiento, la creación.
Nos comunicamos telepáticamente: el Creador ha determinado la tarea y esta tarea es la adquisición de conocimiento, la creación.
Nos vemos como niños en ese momento, y comenzamos a trabajar en esta información, con cualquier acción. Nos comunicamos de la manera más lógica posible.
Al 14 º día después de nuestro nacimiento, en este día es necesario masajear los pies del bebé. Nos imaginamos masajeando nuestros pies, en el 14º día después de nuestro nacimiento.
En el 15º día después de nuestro nacimiento, nos mostramos a nosotros mismos mentalmente la letra A, la primer letra del alfabeto que ha sido creado para comunicarse; aunque el bebe puede comunicarse incluso sin letras.
Nos damos unos minutos para elaborar la experiencia, con gratitud infinita. Si percibes que aún hay bloqueos, puedes repetir este ejercicio las veces que sientas necesario.
Lo que hacemos es reprogramar la línea de tiempo desde el infinito negativo al infinito positivo, infinito pasado al infinito futuro, 

Al 16º día después de nuestro nacimiento nos comunicamos a nosotros mismos en ese momento que, a la luz de la vida eterna, todas las plantas y animales existirán para siempre, porque estas son las condiciones creadas en el mundo.  

Al 17º día después de nuestro nacimiento, es necesario decirnos que el mundo está organizado como infinito y con vastos espacios. 

Al 18º día después de nuestro nacimiento, nos decimos que como el mundo es tan vasto, es necesario el concepto de "tiempo".

Al 19º día después de nuestro nacimiento, aquí nos decimos a nosotros mismos que la tarea esencial es asegurar la creación y comprender cuáles son los mecanismos de la creación. 

Al 20º día después de nuestro nacimiento, nos concentramos en el 1 y 2 día después del nacimiento, y nos transferimos mentalmente los sentimientos y recuerdos de ese 1 y 2 día de nacidos. No es necesario recordar todos los detalles, nos concentramos simplemente en la línea de tiempo, en el número 1 y 2, y los llevamos mentalmente al día 20 de nuestro nacimiento. 
2
Pasamos al 21º día después de nuestro nacimiento, y nos transmitimos y explicamos que todo elemento es reflejado en el mundo, a través de algún tipo de sistema. Por ejemplo un rayo de luz puede tener una sombra; un número puede tener una imagen reflejada en el espejo. Si por ejemplo visualizamos el número 21, y la iluminamos con un rayo de luz, también habrá una sombra; el número es un símbolo. Este día es particularmente importante. Nos explicarnos y repetimos varias veces que todos los fenómenos están conectados entre sí, tanto directamente como de manera simbólica. 

Pasamos al 22º día después de nuestro nacimiento, en este día nos comunicamos a nosotros mismos que detrás de los símbolos hay conexiones, aún en los símbolos que no son inmediatamente visibles o que no son visibles en absoluto. Es importante entender este concepto que detrás de los símbolos hay conexiones reales. Al mismo tiempo debemos sentir nuestro estado de salud y comprender que debemos ocuparnos y cuidar nuestro bienestar; incluso si y cuando hay desviaciones de nuestra salud. Fuimos creados originalmente. Tratamos de explicarnos en 22º día después de nuestro nacimiento, que fuimos creados para estar siempre saludables, que ya tenemos el mecanismo para hacer frente a cualquier situación, a partir de este 22º día después de nuestro nacimiento. Nos hablamos a nosotros mismos como de una adulto a un adulto. 
Visualizamos el eje del tiempo y regresamos al 1º día después de nuestro nacimiento; y de ahí pasamos inmediatamente al día 22º. Luego volvemos al día 1º después de nuestro nacimiento y de ahí vamos al día 20º después de nuestro nacimiento; del día 20º volvemos al 1º, y del 1º al 20º, dos días antes del 22º. 
Pasamos al 23º día después de nuestro nacimiento, nos sentimos en el estado de tener 23 días; y, aquí y ahora como adultos, tratamos de entender qué símbolos usamos para comunicarnos. Estamos a la par y le transmitimos velozmente todo el conocimiento que acumulamos. 
El día 23 después de nuestro nacimiento es muy importante para transmitir todo el conocimiento que acumulamos; lo cual podemos hacerlo de manera instantánea con un impulso o de manera detallada. 

Pasamos al 24º día después de nuestro nacimiento, y debemos decirnos a nosotros mismos que todos los números están unidos; si por ejemplo, sumamos 4+2 obtenemos un 6; y si volteamos el 6 tenemos un 9. Nos transmitimos que todos los números están unidos y de los números puedes obtener una cifra. 

Pasamos al 25º día después de nuestro nacimiento, tomamos el ejemplo de sumar el 2+4=6, y que el 6 al voltearlo se con-vierte en un 9; y agregamos otro ejemplo: 2+5=7, 2+4=6 y si lo volteamos es 9, y si restamos 2 a 9 obtenemos 7. Realizamos este tipo de cálculos. Rotamos los símbolos, confrontamos uno a otro, por ejemplo, sumamos 2+2=4 y si los superponemos, vemos el 2 reflejado. El niño que somos en este día 25 después de nuestro nacimiento, debe aprender a restar pero no como en la escuela, sino restar combinando los símbolos con la realidad. Movemos los símbolos, los superponemos, obtenemos otros símbolos, tenemos que demostrar que los números pueden ser transformados de esta manera. Esto puede ser realizado con números y también con objetos; por ejemplo, mostramos un televisor y le decimos al niño que podemos mover el tv frente a la cama. Lo que el niño ve en el tv es un símbolo, un símbolo de la realidad. 

Pasamos al 26º día después de nuestro nacimiento, y nos transmitimos a nosotros mismos que podemos observarnos en el futuro, lo organizamos de modo que todo está bien, y vemos si algo necesita ser mejorado.   

Pasamos al 27º día después de nuestro nacimiento, y nos mostramos a nosotros mismos el número 9, como resultado del 2+7. Esta vez no es necesario darle la vuelta (como le dimos al 6 la vuelta y se convertía en 9), basta sumarle el 2 al 7. 

Pasamos al 28º día después de nuestro nacimiento, y en este momento nos vamos hablar de nuestros padres; diciéndonos que son vínculos existenciales, biológicos, hereditarios. Nos transmitimos que hay muchas personas que son parientes, amigos, conocidos, que interactuarán con nosotros.  

Pasamos al 29º día después de nuestro nacimiento, y dejamos a este niño/a que somos al 29 día de nacido, la máxima libertad de expresión. 

Al 30º día después de nuestro nacimiento, nos comprometemos en movimientos muy activos físicamente, explicando que puede hacerlo mentalmente, y que es muy importante el desarrollo eterno, que debe desarrollarse sobre la base del desarrollo físico infinito. 

Pasamos al 31º día después de nuestro nacimiento, y debemos decirnos a nosotros mismos en ese momento, que el mundo es organizado de manera uniforme y al mismo tiempo diversificado, diferenciado. Si por ejemplo tomamos un cubo o una planta, son formados por elementos separados; pero en las ramas de la planta hay hojas, y en el cubo hay lados. Y si unes los lados del cubo con los lados de otro cubo, pegándolos, obtienes un paralelepípedo. Entonces, nos comunicamos a nosotros mismos en el 31º día después de nuestro nacimiento, que es posible crear muchos fenómenos en el mundo, y que en este día ya podemos comprender la diversidad de fenómenos de la realidad. Y por lo tanto, todo lo que nos dijimos todos los días desde nuestro nacimiento, es importante para el desarrollo telepático y para el desarrollo individual de nuestro método de comunicación.  
El mundo está organizado de manera uniforme, y al mismo tiempo, diversificada. Es posible crear muchos fenómenos en el mundo, y en este día podemos comprender la diversidad de los fenómenos de la realidad.

Cuando sentimos que es suficiente, dejamos nuestra concentración. 

Para meditar
Este Niño que mora en ti es el que tu Padre conoce como Su Hijo.
Este Niño que mora en ti es el que conoce a Su Padre. Lección 182, 5.1 del libro UCDM

Soy tal como Dios me creó. Lección 162 del libro UCDM

Continúa este ejercicio en los sig. link:


(1) Ejercicio experimentado a través de estos vídeos de la Fundación Grigori Grabovoi de Italia:
https://www.youtube.com/watch?v=evKhNG0un3s&t=7s
https://www.youtube.com/watch?v=Vp2WccXGB68
(2) Imagen tomada del vídeo https://www.youtube.com/watch?v=-m080lmYOuM  

No hay comentarios: