miércoles, 18 de enero de 2017

Asimilar algo que descubrimos de nosotros mismos necesita tiempo...

Cuando comenzamos transitar un proceso que implica Despertar y Crecer, nos suele suceder que nos sentimos un poco raros. Es que necesitamos darnos un tiempo para elaborar aquello que "nos dimos cuenta", eso que bajó desde el inconsciente al consciente necesita ser digerido. 

Necesitamos asimilar lo des-cubierto, lo observado, y para ello necesitamos tiempo. A esto algunos le llaman "cuarentena", pues es alrededor de 40 días lo que a la mayoría de las personas nos lleva biologizar, incorporar, asimilar algo que descubrimos de nosotros mismos. Y en este plazo es necesario que nos mimemos, que nos cuidemos a nosotros mismos. Algunas personas necesitan más tiempo, otras menos, pero el tiempo promedio para lograr una completa toma de conciencia ronda alrededor de 40 días. 

Muchas personas que perciben que necesitan un cambio acuden a una relación de ayuda, y creen que basta con eso, pero allí es cuando el trabajo con uno mismo recién comienza. Es en nuestra vida cotidiana donde podemos continuar observándonos en aquello que pudimos darnos cuenta de nosotros mismos, en ese programa que vemos que se activa de manera automática y reaccionamos siempre desde allí, como autómatas. 

Darnos tiempo, mimarnos, cuidarnos de lo tóxico que pudimos ver, es un período de sanación, de limpieza, de purificación de nuestro mundo interior. Uno sigue viviendo si vida normalmente, pero ya no es el mismo, pues ahora puede "ver" esos pensamientos, emociones, o palabras que crean su vida diaria; y desde esta capacidad de ver, sin juzgar nada, es que vamos mutando, en un proceso, que como dijimos, cada cual tiene sus propios tiempos para que su cuerpo se entere de aquello que pudo observar, ver, de sí mismo. 

Cuando esto nos suceda, tengamos en cuenta que se trata de una "crisis de liberación". Y, ¿por qué sucede esta crisis? Porque nuestra mente está muy acostumbrada a juzgar, criticar,  discutir, defender nuestra posición, nuestras ideas, etc., y de pronto esto que ya no resulta funcional en nuestra vida, necesitamos mutar, transformarlo; pero la mente se resiste a ello, y nos grita desde dentro:  ¡Tú siempre serás igual, no cambiarás, así estás bien!; y desde otro lugar más profundo escuchamos: ¡ya descubrí lo que debo cambiar, es sencillo! Este conflicto, a veces, puede generar síntomas físicos, como mareos, gripe, tos, diarrea, un sangrado nasal, etc.. Es parte del proceso.

¿Cómo saber si mi cuarentena ha finalizado? cuando me observo pensando y actuando diferente. Puede que ese sentimiento que tenía esté aún ahí, pero ya no me devora, pues puedo verlo, y asi no quedo atrapado en ello. Y con el tiempo se va disipando cada vez más. 
Tanto las cuarentenas como las crisis de liberación, son períodos necesarios para mutar, para liberar, sanar.
Y así como un bebé no nace al día siguiente de concebirlo y hay que esperar 9 meses, de la misma manera, liberarse, sanar y mutar lleva su proceso. Es como parirse a sí mismo...

Para meditar
“La tristeza te prepara para la alegría. 
Ella violentamente barre todo hacia fuera de tu casa, para que la nueva alegría pueda encontrar el espacio para entrar. 
Ella sacude las hojas amarillas de la rama de tu corazón, de modo que, las hojas verdes y frescas puedan crecer en su lugar. Ella extrae las raíces podridas, para que las nuevas raíces ocultas debajo tengan espacio para crecer. 
Cualquiera que sea la tristeza que sacude tu corazón, algo mucho mejor tomara su lugar”. 

Rumi

¿Quieres escuchar audios que ayudan a Despertar y Crecer? en el sig. link:

Ejercicios Liberadores:

Librerías virtuales para adquirir los libros de M. Guadalupe Buttera:

No hay comentarios: