martes, 5 de enero de 2016

Pareja y Guión de vida

"No se puede seguir cargando la cruz dos mil años después. Libérate, anímate, deja de complicar y complicarte. Sal a la cancha a jugar tu propio partido. La esencia de la vida es ella misma"
Facundo Cabral


Según el Análisis Transaccional, en nuestra infancia recibimos de quienes estaban a nuestro cuidado (especialmente nuestros padres), mensajes sobre cómo es y como debería ser la vida. Estos mensajes no sólo se transmiten verbalmente, sino también a través de los comportamientos que vemos y del lenguaje corporal de nuestras figuras de referencia (transmitidos de generación en generación); y todo esto se fue incorporando en nuestro mundo interno, en forma de creencias, mandatos, roles que son necesarios asumir en nuestra familia, etc. 

Algunos de estos mensajes son constructivos, es decir, nos ayudan a desenvolvernos efectivamente en la vida, y otros no; por el contrario, nos vuelven pasivos, sumisos, dominantes, conflictivos, manipuladores, etc. De ahí que cuando nos volvemos adultos, necesitamos observar-nos para dejar atrás aquello que incorporamos en nuestra historia, pero que no nos ayuda a estar bien con nosotros mismos y con el/los otro/s.
Algunos ejemplos de mensajes destructivos que pueden marcar un determinado Guión de vida: “sé perfecto”, “sé fuerte”, “sé sumisa/o", "complace”, “no crezcas”, “no existas”,…

A medida que crecemos en edad, vamos armamos nuestros vínculos de pareja a partir de estas creencias incorporadas. Si, por ejemplo, creemos “todos los hombres/mujeres son iguales”, “ten cuidado, no confíes”, “el sexo es algo sucio”,… esto determinará negativamente nuestros vínculos de pareja. 
Si no somos conscientes de ello, esto marca una forma de vivir la relación que lejos de ayudarnos a crecer juntos, nos mantiene en una esclavitud que nos impide ser verdaderamente como somos, impidiendo una vida plena y feliz. 
Con el propósito de iluminar nuestros vínculos, observemos algunos de estos comportamientos:

Sumisión
Un miembro de la pareja asume un rol de sumisión ante el otro, buscando protección y si no la recibe, culpabiliza al otro por ello. Luego vuelve al rol de victima, por miedo a perder la posibilidad de la protección que espera del otro.
Por ejemplo, el marido decide irse con sus amigos y la mujer comienza a sentirse mal. El marido se va igual, y ella entonces, se siente enojada porque "cómo va a dejarla sola en esas condiciones, siendo que ella en tantas oportunidades se sacrificó por él..."

Dominar
Uno de los dos ejerce el poder sobre las circunstancias, las ideas, las opiniones, etc. demostrando su autosuficiencia y la imposibilidad del otro de aportarle nada nuevo, pues él/ella es el abastecedor y no al revés.
Desde este estilo de vincularse la convivencia es una lucha de poder donde siempre alguien gana y el otro pierde. Cuando la batalla crece, termina con la pareja. 

Aislamiento
Esto se da cuando se evita el compromiso emocional con la pareja, y se manifiesta como una actitud de indiferencia y frialdad aparente hacia el otro, hasta que uno de ellos se siente mal (solo o culpable) y se acerca al otro o bien deja que aquél se acerque.
Este acercamiento será intenso (suele consistir en contactos sexuales muy apasionados) pero breve en el tiempo, ya que uno o ambos necesitarán volver a tomar distancia. Es una relación de “va-y-ven", se juntan, se separan, es un circulo vicioso del que resulta difícil salir porque el enganche que ata suele ser en general, el sexo.

Detrás de esto suele estar la fantasía de llenar con un otro el vacío existencial que solo puede colmarse a través de re conectar con mi Ser Esencial. Al no lograr llenar el vacío, me alejo, luego regreso intentando nuevamente esa fantasía... un otro no puede hacer por mi lo que yo mismo/a debo hacerme cargo: vivir en conexión con la Fuente Original. 

Tomar conciencia de estos roles disfuncionales incorporados inconscientemente en nuestra infancia, nos ayuda a salir de ello, y podemos comenzar a ELEGIR nuevas formas de ser y estar con un otro que nos resulten más libres y gratificantes. 
Para reflexionar
¿Cómo saber si uno está en una "buena" relación de pareja? 
El crecimiento mutuo es un excelente indicador de una pareja madura y sana. 


"Mujeres, respeten a su marido,
Maridos, amen a su mujer, y no le amarguen la vida".
Col 3, 18-19


Trabajo Personal
Nuestra vida es una ELECCIÓN continua, 
Y la ELECCIÓN es una actividad de la CONCIENCIA. 
La conciencia de uno mismo, cambia la percepción.
Cuanto más CONSCIENTES somos, más poder tenemos para transformar aquello que no nos ayuda a vivir plenos y felices. 

Cuando podemos VER las distorsiones, sin juzgar, es cuando podemos ELEGIR liberarnos.

Cuando podemos VER la estructura lógica que nos sostiene en el conflicto, podemos ELEGIR abrirnos a algo nuevo, más sano, más maduro, más evolucionado. 

OBSERVO... RECONOZCO la distorsión... y ELIJO ENTREGAR al ORIGEN. 


En cambio si no lo podemos VER, viviremos nuevamente esa experiencia. 


Ejercicio

Cuando me observo fuera de mi centro, como intruso/a en la vida de los otros, queriendo arreglarlo todo, queriendo corregirlos, y queriendo controlarlos, elijo entregar estas distorsiones...  => 
Elijo dar libertad a los otro/s porque es la libertad que YO ELIJO darme a mí mismo/a... estoy en mi centro... conociendo mis límites... reconociendo.... asumiendo.... entregando.
Elijo entregar las distorsiones...

Respiro profunda y concientemente, tomando nueva energía del Campo del Espíritu Creador; y suelto al exhalar las distorsiones que observo en mi...


"Elijo VER y ENTREGAR las distorsiones"

"Elijo abrirme a algo nuevo y mejor para mi vida"
"Elijo abrirme a la posibilidad que dar un paso hacia adelante en mi vida, es más fácil de lo que pensaba"
"Gracias.. Si...."

Reflexión relacionada:
http://despertarycrecer.blogspot.com.ar/2016/01/juegos-psicologicos-y-manipulacion.html

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