viernes, 1 de mayo de 2015

¿Cómo es nuestra actitud ante el trabajo?

¿Qué es para ti el "lunes"?
por Laurence Freeman

Los lunes nos inspiran distintos sentimientos: entusiasmo y excitación por volver a un trabajo que amas y en el que crees y el deseo de aprender de nuevas experiencias.
O sentimientos de terror y aburrimiento porque no puedes creer en el valor de lo que haces sólo para ganar lo suficiente para vivir.
Hoy, también, en momentos de alto desempleo, muchos sufren el miedo a la falta de sentido que puede invadir las mentes de aquellos que no tienen la dignidad del trabajo.

Y, "qué es lo que tú haces"; es una pregunta usual cuando conoces a alguien nuevo y te sientes impaciente en categorizarlo. Su empleo -e incluso la falta del mismo - y su actitud hacia él, rápidamente lo define o etiqueta.
Por supuesto es importante lo que hacemos cada día con nuestro tiempo. Aún más significante es cómo lo hacemos: un servicio que hacemos con gusto, o un tipo de esclavitud que asumimos con amargura.

Pero hay otro tipo de trabajo al que somos llamados y que determina la calidad de toda nuestra vida.

El secreto es desarrollar la actitud correcta hacia nuestro trabajo: compromiso y deseo de hacer una buena tarea; pero no con una obsesiva identificación con él.
El balance entre compromiso y desprendimiento que afecta toda nuestra experiencia y nuestras relaciones. Quiero decir el trabajo interior hecho sin pedir recompensa, que nosotros llamamos meditación.

Es el trabajo de atención - una palabra que tiene el sentido de "tender a" o "cuidar de".
La remuneración de esta tarea de amor es la compasión.
La empatía para las víctimas de desastres naturales, violencia o injusticia es una cosa, a menudo de corto plazo. La compasión es otra. Nos lleva más allá de objetivizar al otro hasta experimentar algo que es el comienzo de la divinidad: la inter subjetividad.

El extraño y maravilloso viaje que recomenzamos esta mañana del Lunes significa que la compasión y la auto aceptación liberadas por la atención dan sus primeros frutos en nuestra relación con nosotros mismos.
Nuestro trabajo interior es elevado a un mayor nivel de conciencia y alegría gracias a esto.

por Laurence Freeman
 
http://www.meditacioncristiana.com/mensajes_laurencefreeman_cuaresma2011.html