lunes, 20 de abril de 2015

La alegría se desarrolla desde el alma

La alegría, por Bert Hellinger

No es felicidad - es alegría. Es algo diferente. La alegría se desarrolla desde el alma. En cuanto estamos en sintonía con sus movimientos, estos nos llevan a cualquier dirección. A veces este camino puede ser una enfermedad, un reto o tal vez una aventura inevitable. Si estamos en sintonía con los movimientos del alma, entonces nos sentimos conectados con algo grande. Y esto está lleno de alegría.

La alegría  es una cualidad de totalidad, de plenitud, que viene de esta conexión.  Esta alegría es silenciosa, reposa, tiene peso y luce.
Así, cuando estamos en presencia de las personas que experimentan esta alegría, nosotros mismos nos volvemos silenciosos, recogidos y centrados. Y esta alegría no tiene intención ni deseos, ni tampoco lamentos. Está sintonizada, incluso con la culpa y las consecuencias de la culpa. Aunque nos pueda parecer raro, la culpa tiene cualidades divinas. Si estamos sintonizados con la culpa,  ella nos conecta con algo profundo y muy fuerte.
Cuando encaramos situaciones difíciles y lo que exigen muchas de ellas, entonces tampoco deberíamos sentirnos demasiado arrepentidos o desear cambiar la situación. Muchas veces en esto está implicada la grandeza, independientemente de lo horribles que nos parezcan las circunstancias.  Cuando estamos de acuerdo con nuestros propios destinos, luchas y enredos y también con las intrincaciones y dificultades, con la culpa y el sufrimiento de los que amamos… entonces experimentamos la alegría.
Es muy fuerte. Es una satisfacción  muy profunda. Así que hoy, les deseo esta profunda alegría interior.