miércoles, 7 de enero de 2015

Mirar con nuevos ojos

A veces, la vida nos pone en un lugar donde es necesario mirar con nuevos ojos, mirar aquellos aspectos de nuestras vidas que nos resultan habituales, conocidos; pero que ya es tiempo de soltarlos.
Entonces, uno debe mirar y darse cuenta de qué es lo que debe continuar y qué debe soltar y dejar ir. 
Estas cuestiones pueden ser pensamientos, hábitos, sentimientos, apegos, et; y para poder darnos cuenta qué necesito soltar y qué sostener, podemos preguntarnos:
-¿Esto me limita o libera?
-¿Esto eleva o disminuye mi energía vital?
Claro que esto no resulta tan fácil, pues soltar esos pensamientos, hábitos, sentimientos, apegos, etc, deja espacios vacíos que necesitamos aprender a llenar con algo nuevo, más creativo, y que tenga que ver con lo que realmente necesitamos en esta etapa de nuestras vidas. Muchas veces nos aferramos a lo viejo porque nos da seguridad, pero también nos limita, nos ata.

Personalmente, no me resulta fácil este planteo interior pues me saca de mi estado de "comodidad"; pero a la vez, estoy comprometida con mi crecimiento y desarrollo personal; por ello, lo tomo como desafío cuando la vida me presenta situaciones donde debo aprender a "ver" con nuevos ojos.
Desde que sentí el despertar de mi ser interior, vengo soltando viejas formas de vivir, de pensar, de sentir, de creer, de relacionarme, que han significado mayor libertad en mi caminar por la vida. Pero esto es un proceso constante, la vida nos va presentando situaciones para pulirnos, para que aprendamos a soltar y abrirnos a algo nuevo y desconocido. Entonces, miramos con nuevos ojos lo que nos sucede, la complejidad de nuestra condición humana, miramos cómo respondemos a ciertas situaciones, y así, crecemos en conocimiento de uno mismo.

Miramos afuera, si, para comprender qué sucede dentro de nosotros con aquello que sucede fuera => ¿qué me pasa a mi con esto que pasa?
Cuando nos quedamos apegados en la idealización o en la crítica, solo miramos afuera; y esto nos distrae de lo esencial, que es conocernos a nosotros mismos. No nos confundamos, y seamos conscientes cuando caemos en esta trampa; muy humana por cierto, pero que no nos permite avanzar y crecer.

Con nuestras creencias creamos nuestro mundo, de ahí que es necesario revisarlas cada tanto, y abrirnos a la posibilidad de recrearlas.
Mantenernos Despiertos nos alerta para que nuestras creencias mentales no nos distraigan de experimentar directamente la Vida, tal como se nos presenta en cada instante.

Elegir en qué direccionamos nuestra energía vital basándonos en estas dos preguntas => ¿me limita o libera?, ¿eleva o disminuye mi energía vital?, nos ayudará a vivir más libres, y generará condiciones que renovarán nuestra creatividad. ¡Así sea para muchos!