miércoles, 17 de diciembre de 2014

Desafíos de nuestras etapas vitales

Alrededor de los 21 años en adelante => el desafío de ésta etapa es integrar compromisos afectivos, de familia y responsabilidad laboral y/o de estudio; con la necesidad de generar mayor autonomía y libertad.

Alrededor de los 28 años en adelante => el desafío de ésta etapa es hacerse cargo de uno mismo, dejamos ya de esperar que nuestros padres nos sostengan; y comenzamos a verlos como seres humanos comunes y corrientes, con sus limitaciones propias. También se asoma la necesidad de ser madres y padres. Es tiempo de descubrir nuestro lugar en el mundo, más allá del “deber ser” con el que se ya cumplió y que nos condicionó.

Alrededor de los 35 años en adelante => 
es momento de cuestionamientos existenciales. Nos cuestionamos si fuimos libres para elegir, para vincularnos, o si respondimos a mandatos de otros. Puede ser una etapa de angustia, soledad, replanteos vocacionales,  emocionales, y exigencias de trabajo o de familia.  Muchos son los que deciden comenzar un proceso de conocimiento de sí, en búsqueda de mayor comprensión de uno mismo. Aparece la necesidad de mayor autenticidad, de dejar de hacer "lo que debe" y hacer "lo que conviene".

Alrededor de los 49 años en adelante => se observa lo realizado en lo familiar y en lo laboral, y si hay sentimientos de logros aparece gratitud y plenitud; mayor aceptación de lo que no se ha logrado, aceptación y disfrute del propio destino. Si sucede lo contrario, puede percibirse como errada la profesión elegida o los vínculos que acompañan. Es el tiempo donde somos la generación sólida de la familia. 

Alrededor de los 52 años en adelante =>  crisis de la mitad de la vida; tiempo de liberación y cambio, de mirarnos de frente y dejar de culpar a otros, nos preguntamos si somos fieles a nuestra real esencia. Crece la necesidad de vivir con mayor sinceridad y autenticidad. 

Alrededor de los 56 años en adelante => nuestros hijos ya han crecido  y quizá nuestros padres ya no están vivos, hay más tiempo libre, y suele aparecer la necesidad de armar una nueva vida; lo cual, a veces, suele resultar doloroso.
Es posible aprovechar este tiempo y liberarnos de viejos mandatos, ser más creativos, hacer aquello que deseamos y no podíamos hacer porque no teníamos el tiempo suficiente; como por ejemplo, ir a aprender pintura, a cantar, bailar, hacer teatro, escribir, emprender algo que nos guste, etc.

Alrededor de los 63 años en adelante => mayor confianza y seguridad en uno mismo, o si no logramos los desafíos de las etapas anteriores, puede aparecer mayor rigidez.
Es tiempo de retiro en el ámbito profesional y de cosechar lo sembrado, en el ámbito familiar, emocional y económico; lo que nos sostendrá tanto económico como afectivamente hasta morir.
Se observan los frutos de lo aportado a la vida; o si no, se está peleado y enojado con la vida y las personas porque no se ha sentido reconocido o valorado. Es posible sentir una vida lograda y placentera, o por el contrario, lastimosa y de abandono.

Alrededor de los 70 años en adelante =>  tiempo donde uno supera definitivamente la mirada ajena y las expectativas sociales.
Si se ha tenido una vida de conocimiento de si y compromiso, es tiempo de mayor confianza; o, por el contrario, aparecerán miedos por aquello no resuelto en nuestra vida.

Para meditar
"Toda situación requiere adaptarse, renunciando a nuestras ilusiones y adaptando nuestras metas a la realidad, es lo que nos hace más creativos.
Por otra parte, hemos de asumir las consecuencias de nuestras decisiones. Esto nos da fuerza y nos permite el éxito. Y una vez mas toda decisión nos permite elegir algo y nos obliga a renunciar a todo lo demás.
La vida es un continuo dar y recibir, ganar y perder. El éxito en la vida viene al aceptar todo como es y adaptarse con agradecimiento a todo como es.
Tú no diriges tu vida, sino que es la vida la que te dirige".
Brigitte Champetier


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola María maravilloso el texto que publicaste sobre las edades, muy oportuno porque me estoy haciendo algunos replanteos no de pareja sino personales. besos

María Guadalupe Buttera dijo...

hola! si... está bueno porque ayuda a comprender-se .... re conocerse uno mismo....
gracias! cariños!