viernes, 11 de julio de 2014

Cuando algo "no está resuelto"

es que aún no lo aceptamos
Hay vivencias que marcan nuestra existencia, y para poder cerrarlas es necesario:
-aceptar la experiencia, y 
-aceptarme a mi mismo/a.

Por ejemplo, reflexionemos sobre el caso de Lorena: sus padres deseaban un hijo varón y ella siempre sintió en su interior, el rechazo de sus padres por ser mujer. 

"Aceptar la experiencia", consiste en darle derecho a sus padres de haber deseado un varón, y de haberla rechazado por ser niña.
Y por otro lado, "Aceptarse a si misma", implicará darse su derecho de sentirse resentida con sus padres por haberla rechazado. Y perdonarse por ello. 

Sin juzgar ni su padre ni a ella misma, vivenciar los sentimientos tal y como son, sin reprimir ni juzgar. Tomar consciencia. 

Con comprensión y compasión, damos lugar al dolor de todas las partes involucradas. Cada uno sufre lo suyo. 

Todos los seres humanos rechazamos a alguien en algún momento de nuestra vida, lo importante es permitirse transitar el proceso; al aceptarme a mi misma tal y como soy en este aquí y ahora: "rechazo a esta persona porque me hizo daño", es posible continuar hacia lograr la transformación del rechazo en aceptación de lo que es, tal y como es. (Ver ejercicio liberador en 
http://despertarycrecer.blogspot.com.ar/2014/10/oracion-para-liberar-memorias.html)

Además, de esta manera, nos volvemos conscientes que todos somos iguales, que a todos los seres nos recorren estas cuestiones "humanas", es decir: que todos rechazamos a alguien en algún momento de nuestra vida

No hay persona mejor ni peor, todos estamos en proceso de crecer en el amor, cada uno en su nivel de conciencia en este proceso que es "aceptación de lo que es, tal y como es". 
"Soy como tu..." 

Encuentras más ejercicios liberadores en el sig. link:

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