jueves, 18 de julio de 2013

Volvernos adultos y despedirnos de nuestros padres

no es tan sencillo...


Cuando el hijo puede irse, independizarse, los padres concluyeron su trabajo al servicio de la vida; y los hijos primero los incluimos y luego los soltamos, y así, nos sentimos liberados.

Concluimos entonces que es posible despedirse de los padres llevándolos en nuestro corazón.

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