viernes, 24 de mayo de 2013

Meditación para hijos adoptivos


Por Bert Hellinger, filósofo alemán, ha descubierto aspectos esenciales de las relaciones humanas que permiten superar muchas limitaciones de nuestro amor.

Me imagino que ahora hay un niño adoptado y ese niño me dice que fue dado por los padres y ese niño está enojado con los padres. Siente que fue dejado de lado y en cierta manera también rechaza a los padres.

Y ahora con el niño hago un ejercicio y ustedes pueden acompañar ese ejercicio y ganar algo esencial para ustedes mismos.

Yo le digo al niño, mira a tu madre tal como es, ella te dio la vida, sólo ella.
Tú tienes la vida a través de ella.
Pero esta madre está al servicio de una fuerza superior, de la que surge toda la vida y esa fuerza ha determinado que ella es para ti tal como es.
Solo, porque es como es, pudo ser tu madre y ella te ha regalado la vida.
Toda la vida, no faltó nada, tú has recibido todo de ella, porque estaba al servicio de esa fuerza.
Y te dio la vida a un precio alto.
Y que te haya dado la vida a ese precio la va a acompañar durante toda una vida y ella paga un precio alto por tu vida.

Ahora la miras y miras por encima de ella, más allá de ella, a esa fuerza y le dices: tú me has dado esta madre, como mi madre, para que yo pueda estar vivo.
Yo tomo la vida a través de esta madre, tal y como es y a todo el precio que a ella le costó y que a mí me cuesta.

Ahora miras a tu madre y le dices: “Querida mamá ”, tú me has sido regalada como mi madre, tal cual eres. Sólo porque eres tal como eres yo fui tu hijo y así lo tomo de ti, con todo lo que acompaña y me vale el precio alto que estoy pagando y hago algo bueno con eso, para tu alegría. Debes saber, que de todo esto que tú me regalaste, algo grande va a surgir y siempre vas a seguir siendo mi madre y siempre te llevo en mi corazón, con amor. Gracias.

Ahora miras a tu padre de la misma manera, tal y como es, tal cual es. Miras por encima de él, hacia esa Fuerza Grande, que lo ha determinado a él como tu padre.
Y le dices, gracias te tomo a ti como regalado por esa fuerza, sólo a través de ti tengo mi vida, sólo porque eres tal como eres yo estoy vivo. Gracias. Y lo tomo al precio completo que a ti te costó y que a mí me cuesta. Y hago algo bueno con ello, para tu alegría.

Luego miras a tus padres adoptivos y miras más allá por encima de ellos. A esa Fuerza Grande. Esa fuerza grande les eligió para ti, para que te mantengan con vida y los miras tal como son, tal cual son. Y les dices a ellos, gracias. Tomo todo lo que ustedes me han regalado, a todo el precio que a ustedes les costó y que a mí me cuesta. Y hago algo bueno con ello para vuestra alegría.

Y ahora miras a tus padres y a tus padres adoptivos, por encima de ellos, a esa gran fuerza y dices: “yo lo tengo todo. Ahora soy libre. Ahora vivo y vivo totalmente y transmuto lo que me fue regalado con amor”.