martes, 10 de julio de 2012

¿Envidia?


Muchas personas se sienten fracasadas porque no pudieron realizar sus sueños, y sienten envidia si ven que otros logran lo que ellos hubieran deseado...

Cada uno con sus dones y talentos... cada uno con lo que vino a realizar... inmiscuirse en el campo de otros se paga caro...

Viene bien reflexionar este relato de Alejandro Jodorowsky, en "El placer de pensar":

Muchas personas, porque no han realizado sus ilusiones, se sienten fracasadas. 
Viendo la realización de otros, se llenan de una rabia y odio, que en el fondo es sufrimiento. 
Esta fábula puede serles útil:
Las mariposas pusieron huevos, de los que salieron gusanos que treparon por el tronco de árboles para secretar hilos hasta formar blancos capullos que, al cabo de un tiempo, se abrieron expulsando mariposas que revolotearon como aterciopelados gritos de color… Un pollo silvestre observó con envidia todo el proceso.
Dejó de jugar con sus camaradas y anheló tener inmensas alas y revolotear por encima de las plantas cual una flor viva.
Pensó:  “¿Si esos gusanos asquerosos  pueden transformarse en seres tan bellos, por qué no yo?”
Recogió trozos de estambre, hilachos, fibras secas, cáñamo.
Cargando su material, trepó a una roca alta y desde ahí saltó para caer en la copa de un árbol.
Se envolvió hasta quedar encerrado en una especie de capullo y, protegido por una rama, se puso a dormir esperando despertar convertido en mariposa.
Pasó el tiempo.
Torturado por la sed y el hambre, despertó. “¡Llegó el gran momento!”, se dijo.
Rompió los estambres a picotazos.
No se había transformado en mariposa, pero un cambio había ocurrido: ya no era pollo sino gallito…
Volando torpemente, muy decepcionado, fue a jugar con sus hermanos.
Estos, correteando el día entero bajo el sol, bien alimentados, se habían convertido en ejemplares de pelea.
El gallito, desnutrido, enclenque por la falta de ejercicio, no pudo hacerles frente.
Fue picoteado y despreciado.
El ave comenzó a odiar a las mariposas, considerándolas culpables de sus males.
A manera de venganza, recorrió el bosque destruyendo cada capullo que encontraba o mariposa que podía cazar.
En realidad, muchas personas se sienten fracasadas porque no pudieron realizar una obra que no les correspondía.
Todos servimos para algo, pero no todos servimos para lo mismo.
Sucede a menudo que quien se ha equivocado de camino atribuye su derrota a circunstancias exteriores y se vuelve enemigo furibundo de lo que en el principio amó… Tenemos una cantidad limitada de energía vital. Seamos cuidadosos. Errar de meta es perder no sólo aquello para lo que no servimos sino también aquello en lo que podríamos haber descollado.
Alejandro Jodorowsky

¿Alguien te está echando tierra? 
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