sábado, 14 de abril de 2012

Cuando nos vinculamos a una pareja

ya no nos podemos plantear las cuestiones de nuestra vida cotidiana como lo hacíamos cuando estábamos solos

Para poder sostenerse en el tiempo, una pareja necesita mantener un intercambio entre dar y recibir.

Si uno de los integrantes de la pareja solo busca recibir en ese vínculo y le cuesta dar al otro, la frase sanadora podría ser:

"no quiero dar, sólo quiero recibir, quiero que hagas de mamá conmigo”-

¿Cómo te sientes con tu pareja? ¿De igual a igual? ¿Puedes honrar a tu madre y a la madre de tu pareja? ¿Puedes honrar a tu marido/mujer tal y  como es, y a su destino también?

-“Acepto y honro lo que nos guía juntos. Acepto y honro lo que te guía a ti. Acepto y honro lo que me guía a mí, aun cuando esto nos pueda separar”

«sus ojos se abrieron»
Lc 24, 31

Cuando uno está en pareja se reduce libertad (de hacer no de ser); 
y al mismo tiempo se completa algo en lo profundo.

La pareja es un nuevo estado, donde ya no se es sólo uno, sino dos.
En tus palabras, en tus acciones, ahora van dos: tu y tu pareja.

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