lunes, 31 de octubre de 2011

Cuando estés satisfecho con ser sencillamente tú mismo...

Cuando estés satisfecho
con ser sencillamente tú mismo
y no te compares o compitas,
todos te respetarán.

Si quieres llegar a ser entero,
permítete ser parcial.
Sí quieres llegar a ser recto,
permítete ser torcido.
Si quieres estar pleno,
déjate estar vacío.
Si quieres renacer,
déjate morir.

El Maestro se entrega él mismo
a lo que sea que traiga el momento.
Flexible como un árbol en el viento,
no tiene en vista ningún destino
y utiliza todo aquello que la vida
pone en su camino.

Fragmentos de “El Tao de la Gracia”, Editorial Cuatro Vientos, Santiago de Chile.

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