martes, 13 de septiembre de 2011

Acercó Dios su Voz a mi oído y me dijo...

Antes de nacer no conocía el mundo al que llegaría. Entonces Dios,  acercó su Voz a mi oído y me dijo:
-Sé como el sol… Levántate temprano y no te acuestes tarde.


-Sé como la luna… Brilla en la oscuridad, pero sométete a la Luz mayor.


-Sé como los pájaros… Come, canta, bebe y vuela.


-Sé como las flores… Enamoradas del sol, y unidas a la Madre Tierra.


-Se como el buen perro… Obediente, pero nada más que a su señor.


-Sé como la fruta…Bella por fuera, saludable por dentro.


-Sé como el día… Que llega y se retira sin alardes.


-Sé como el oasis… Da tu agua al sediento.


-Sé como la luciérnaga… Aunque es pequeña emite su propia luz.


-Sé como el agua…Transparente.


-Sé como el río… Siempre va hacia adelante.


-Sé como Lázaro: Levántate y anda.


-Sé como José…Cree en tus sueños.


-Y por sobre todas las cosas Sé como el cielo: La morada de Dios.

Señor, no permitas que me quede donde estoy.
Ayúdame a llegar a donde Tú quieras.

(msj adaptado de un texto anónimo q recibií x mail)

«Joven, a ti te digo: levántate»
Lc 7,14

2 comentarios:

Fer dijo...

Muy bello y muy cierto: nadie menos que Dios puede transmitir palabras tan sabias para nuestra armonía, y al oído: ¡qué bella imagen! A veces pareciera en que nos empeñamos en hacer todo lo contrario a lo que favorece nuestro verdadero equilibrio espiritual: complejos seres somos los seres humanos, y paradójicos... Gracias, María, por retransmitir estas palabras tan bellamente! Y me uno a la oración "Señor: ayúdame a llegar a donde Tú quieres!" Amén!!!
Un abrazo, el de siempre!
Fer.

María Guadalupe Buttera dijo...

amén!!!