jueves, 23 de junio de 2011

La Conciencia Humana

Y sus fases de expansión


El ser humano es un microcosmos
Lleva en sí mismo la potencialidad del universo.
Su mente es una parte, en pequeño, de la Gran Mente.
Su alma se conecta con la mente del Todo.
En nuestra tradición Judea Cristiana, estamos creados a "Imagen y semejanza de Dios".

Y su conciencia evoluciona
El autor Ken Wilber divide en tres fases la evolución de la conciencia.
Cada una de las fases representa una expansión de la anterior.
Y al mismo tiempo, la incluye.

1º Fase. La autoconciencia egocentrada: el ser humano se ve a si mismo como una entidad separada.
Vive, lucha y sufre por sus deseos particulares.

2º Fase. La conciencia sistémica: centrada en el alma.
En esta fase la visión se expande y se siente parte de una gran red.
Se coordina el bien particular con el bien de todos.

3º Fase. La conciencia holística: centrada en el espíritu:
El ser humano vibra con el Espíritu Creador.

Transitando fases
¿Dónde estaría la humanidad hoy?
La humanidad, actualmente, estaría transitando la 1º fase, y se observa una minoría creciente que ha comenzado a transitar la 2º fase.
Con la conciencia individual, propia de cada ser humano, nace la auto-expresión, el libre albedrío, la posibilidad de acertar y equivocarse, de construirse, de innovar.
Podríamos decir que el sujeto humano ha gestado una identidad, un yo firme con posibilidad de diferenciarse, de distanciarse, de optar los caminos a tomar.
Y  como contrapartida, al separarnos, perdimos la contención grupal que está en el origen del ser humano.
Perdimos el paraíso de la sintonía y la calidez de “ser con el todo”.
Quizá este es el centro de todo dolor y la búsqueda humana.
En síntesis, ganamos auto-expresión y libertad, pero perdimos la unión con el todo y con nuestro centro, con nuestro ser esencial.

Es un aprendizaje
El egocentrismo fue una meta evolutiva para la humanidad y necesitamos transitarla, ya que no es posible trascender un ego que no se ha desarrollado.
Hoy es preciso dejarla atrás y avanzar para desarrollar otros aspectos.
Aún como humanidad no logramos crear sociedades donde vivan armónicamente la necesidad humana de integración y amor, y la de auto-expresarse y auto-centrarse. (1)
Es un aprendizaje que tenemos pendiente, como humanidad.
Fue nuestra travesía por el desierto. Continuemos la búsqueda de la tierra prometida.

Que tiende a la evolución
Y como la humanidad tiende a la evolución, cada vez es mayor el número de personas que ha comenzado a abrirse a la 2º fase de la conciencia. Las redes sociales e internet aceleran este proceso.
La experiencia del alma es una vivencia de amor y unidad, donde percibimos los lazos que nos unen con todo lo creado.
Esta conciencia es inclusiva, sabe que más allá de la ideología, el color de la piel, de la raza, todos somos uno.
Es unidad, integración.
Podemos percibir que estamos ligados a los otros pero que los otros no viven para mí.
Que la vida nos contiene a todos. Nos sentimos parte del todo y necesitamos "servir", hacer nuestro aporte.
Se trata de encontrarse con el ser esencial y dejarlo que se exprese en plenitud.
En ese encuentro con el alma personal, nos encontramos con el Espíritu Creador que contiene a todos.
Vibramos en armonía y en sintonía con ese campo de energía que nos abarca.
Recién en este estado de conciencia es posible vivir lo que nos dijo Jesús: Amar al otro como a uno mismo.
En este estado de conciencia, sabemos para qué vivimos, qué valores nos mueven, cuáles son nuestras prioridades.
Vivimos coherentemente nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.
Y esto lo irradiamos a quienes se relacionan con nosotros.
Por ello, la transformación de cada persona, cambia el mundo.
En síntesis, en este estado de conciencia, sabemos que formamos parte de un todo en movimiento, un todo que incluye a todos cobijados bajo su manto.
Navegamos en el amor, porque el amor es nuestra conexión con todo lo que existe.
El reconocimiento de que la convivencia con el otro y los otros es necesaria para “ser” en el mundo, nos abre una nueva mirada en la co-creación de la nueva tierra, del nuevo camino.

La 3º fase
La 3º fase nos ha sido mostrada por Jesús, Moisés, Lao Tsé, Buda, que dan testimonio de este nivel de conciencia, y el mensaje común es "el camino es el Amor".
Ellos abren el camino para que nosotros lo transitemos, como un desarrollo de la conciencia humana.
La conciencia holística va más allá de la conexión con todo lo que existe.
Aquí se vivencia que el Todo está en cada parte, y que en cada parte está el Todo.
Alcanzar conscientemente esta unión es la meta de la evolución y añoranza del ser humano.
Esto tiene que ver con las palabras de Jesús: "Mi padre y yo somos uno".
La pérdida de la voluntad personal para encarar la voluntad divina es el calvario de Jesús y su muerte en la cruz.
Jesús nos muestra la pauta de la evolución de la humanidad.
Él es luz y guía que trasciende el tiempo y perdura.
A pesar que muy pocos lo escucharon en su momento y la mayoría lo rechazó, la fuerza de su palabra atravesó el tiempo y transformó el mundo.
Es un mensaje universal, más allá del tiempo y el espacio.

Síntesis
La conciencia de la humanidad evoluciona, de nivel a nivel.
Y es necesario desarrollar, consolidar e integrar cada uno de ellos.
En nuestro proceso de vida personal, estamos llamados a transitar estas fases mencionadas; desarrollando, consolidando e integrándolas.
Y claro que… poder lograrlo… puede que nos lleve toda la vida…
Necesitamos tomar en nuestras manos nuestra propia transformación y evolución, para hacer del mundo un lugar de amor, convivencia, creatividad, realización, donde cada niño que nazca pueda florecer en su máxima expresión.


"El alma vibra en una esfera no perceptible a nuestros sentidos físicos.
En el campo de la unidad esencial del cosmos, por tanto sabe que somos seres pulsantes unidos a todo.
La conciencia del alma es inclusiva.
Sabe que más allá de toda diferencia, de nivel, de raza, de carácter, de ideología, somos esencialmente Uno.
Sabiduría y amor son caras de una misma moneda.
Al intuir que somos Uno, Amamos"
Patricia May

“Todavía no se ha manifestado lo que seremos”.
1 Jn 3, 2

(1) Este temática abordamos en el libro "El Arte de Con-Vivir", editorial San Pablo, 2010.

No hay comentarios: