jueves, 28 de marzo de 2013

Reflexión para Semana Santa

El mayor romance que puedes tener es el romance con Dios.
Él es el amante y nuestras almas son las amadas,
y cuando el alma halla al mayor amante del universo,
entonces empieza el romance divino.
Paramahansa Yogananda


Tarde te amé,

hermosura tan antigua y tan nueva,

tarde te amé!

Y ves que tú estabas dentro de mí y yo fuera,

Y por fuera te buscaba;

Y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas

que tú creaste.

Tú estabas conmigo mas yo no lo estaba contigo.

Me retenían lejos de ti aquellas cosas que,

si no estuviesen en ti, no serían.

Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera:

Brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera;

Exhalaste tu perfume y respiré, y suspiro por ti;

Gusté de ti, y siento hambre y sed;

Me tocaste y me abrasé en tu paz.

Nos hiciste, Señor, para ti,

y nuestro corazón estará inquieto

hasta que descanse en ti.

San Agustín
En este tiempo, te deseo un divino romance con la Vida Ü

3 comentarios:

María Fernanda Paz dijo...

¡Bellísimo, María! Justo ayer mi mamá me pidió que le buscara una carta que San Agustín le escribió a su mamá antes de morir: también, hermosísima. Ahora le voy a regalar los dos textos de San Agustín.
¡Gracias por otro regalo más!
Te deseo una buena Semana Santa colmada de bendiciones para vos y los tuyos.

Cariños de Fer.

María Guadalupe Buttera dijo...

=) felices pascuas FER!!!

María Guadalupe Buttera dijo...

gracias!!