jueves, 17 de marzo de 2011

Ante los hechos ocurridos en Japón

es inevitable sentirse un poco preocupados



Los hechos empujan a cuestionarnos qué estamos haciendo con nuestro planeta y la arrogancia que nos invade cuando creemos que podemos controlar la Naturaleza…


Ante los hechos ocurridos en Japón, es inevitable sentirse un poco preocupados.

Con la inhabilidad de bajar la temperatura que envuelve el contenedor del centro nuclear de cada uno de ellos, con los confusos mensajes de los medios de comunicación y las autoridades, todo parece indicar una falta de control de la situación, que sería imposible no tener en consideración.

El potencial de destrucción de todo esto y su consiguientes efectos de radiación que pueden durar años, hacen de esta situación un punto vital en nuestra toma de conciencia colectiva.

Parecería que debemos tomar conciencia de que no sabemos manejar esta energía nuclear, por tanto debemos desarmar y probar otras formas de adquirir energía.

Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero Alemania ya ha cerrado muchas de sus plantas nucleares y es imperativo que todos hagan lo mismo.

¿Hasta cuándo pondremos nuestras vidas y la del planeta en peligro, por la arrogancia de unos pocos?



“el Agua es el Mensajero de Dios.

¿Qué nos advierte Dios? 

Seguramente nos insta con urgencia a recuperar la capacidad para dialogar con la Naturaleza”. 

Masaru Emoto




Unámonos en oración por la gente de Japón y tomemos conciencia y decisiones para insistir en el desarme nuclear. Éste es el momento.



1 comentario:

Fernanda dijo...

Opino igual! Y me uno a la oración por esa gente tan sufrida que tendrá su recompensa en el cielo.

CARIÑOS DE FER.