viernes, 22 de julio de 2011

Amar en Libertad


Cuando sintonizamos con el Amor que habita en nuestro interior, emanamos una belleza especial. 

Irradiar el Amor que nos habita internamente requiere un trabajo personal sobre Nuestra Vida Emocional (1). 

Cuando nos hacemos cargo de nosotros mismos y comenzamos un profundo trabajo sobre nuestro interior, recorriendo nuestros miedos, enojos, duelos, envidias, etc., y trabajamos con compromiso sobre ello, comenzamos a re-conectar con nuestro verdadero Ser; y este nos guía al encuentro con la Verdad y el Amor que nos habita a todos en lo profundo de nuestro interior.

Y así, dejamos atrás las incomprensiones, las manipulaciones y las desviaciones que suelen estar presentes en las relaciones amorosas.

El trabajo interior de nuestras emociones produce el re-encuentro con esa belleza interior que habita todo ser, y esta comienza a irradiarse hacia lo exterior.

De esta manera, es posible re-encontrar los caminos de libertad en el amor, ya no es necesario seducir a nadie, porque el encuentro con nuestro Ser esencial nos vuelve encantadores y magnéticos naturalmente.

Desde esta autenticidad y encuentro con el poder del Amor, tomamos conciencia de nuestro valor verdadero y dejamos atrás los deseos de cambiar al otro, de controlarlo/a y decidir por él/ella; y nos volvemos receptivos a todos los regalos que la Vida nos ofrece a cada momento.

Tu belleza es fruto del tiempo que has dedicado al trabajo interno de purificación.

¡Concédele tiempo a la alquimia de tu transformación y toma las riendas de tu poder interior!

«¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero? 
Pues nada hay oculto si no es para que sea manifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a ser descubierto. 
Quien tenga oídos para oír, que oiga»
Mc 4,21-25

«Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras»
Jn 20,18

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