jueves, 6 de enero de 2011

7 Palabras mágicas

Para vivir plenamente la vida


MUÉVETE: Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo. Camina, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones mentales. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tu vida. Recuerda que no necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.

TOCA: Toca tu cuerpo, mimate. Da abrazos, besa a la gente en la mejilla, acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.

ESCUCHA: Siéntate en silencio y observa cuanto hay allí para ser escuchado. Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, del viento, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y escucha también aquello que nunca es hablado y si percibido.

SIENTE: El dolor, experimenta el gozo, permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate, si es necesario. Si no sientes, no estás vivo.

CONFÍA: Tú sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Re-conéctate con tu intuición. Recuerda que tú y sólo tú sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar, encuentra la forma de hacerlo. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho. En tu interior habita un sabio: tu ser verdadero.

REÚNETE: Con las personas que amas. Toma el té –o mates- acompañado, camina en compañía, conversa, lee en voz alta para otros. Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez son completamente parecidas. Reúnete y come en compañía.

RECIBE: Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos menos a ti mismo. Acepta los cumplidos con gratitud. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con la abundancia que la Vida tiene para ti. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por todo en tu vida.

«Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz;
la gloria del Señor amanece sobre ti»
Is 60, 1

Todos somos hijos de nuestro Padre-Espiritual-Dios.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

beso grande a la abu mas linda del mundo!!! jajja
bye,
Sol

María Guadalupe Buttera dijo...

ja! q piropo mas lindo !!! gracias!