martes, 30 de noviembre de 2010

Simbología del cuento de Pinocho

La mitología, las leyendas, algunos cuentos son la forma en que se transmiten las enseñanzas de Sabiduría Perenne y el sentido de la vida humana.
El cuento de Pinocho es la historia del alma humana en su viaje de evolución espiritual. Pinocho es creado bajo la influencia de dos personajes, uno masculino y otro femenino (que simbolizan los dos aspectos de Dios).
Es tallado por el carpintero Geppetto, y el Hada Azul le da vida. Al mismo tiempo, el Hada elige a un grillo llamado Pepito y le encomienda una misión: permanecer junto a Pinocho y ser su conciencia (nuestra esencia es Conciencia, y habita en lo profundo de nuestro Ser Original).
El mayor deseo de Geppetto es que Pinocho llegue a ser un niño de verdad, auténtico. Y sabe que su deseo sólo puede hacerse realidad si Pinocho aprende y crece, por lo que lo envía a la escuela, (recordar nuestra real esencia es un proceso de aprendizaje permanente).

Pinocho sale por la puerta principal conducido por su padre, y lo hace cargado de propósitos, con el anhelo profundo de convertirse en algo superior: en un niño de verdad. Pero cuando sale al mundo surgen los problemas. Haciendo uso de su libertad recién descubierta, Pinocho toma algunas decisiones equivocadas, y sucumbe ante la tentación del orgullo.
A pesar de las protestas de Pepito Grillo,sigue a Juan el Honrado y se une a una compañía de circo (La característica fundamental del alma es el libre albedrío, podemos elegir en cada momento).

En su representación teatral Pinocho recibe grandes aplausos, y está muy contento, pero después de la actuación lo encierran en una jaula (El dejarnos llevar por el orgullo, por el ego, puede darnos placer momentánea, pero a la larga siempre produce dolor, porque esclaviza el alma).

El Hada Azul acude junto a él, preguntándole la causa de su encierro, y Pinocho intenta justificarse ante ella diciendo mentiras; pero con cada mentira que dice le crece la nariz. Entonces Pinocho descubre que el mal no puede ocultarse, y reconoce sus errores con honestidad, arrepintiéndose de ellos (lo mismo ocurre con nosotros; mientras nos autojustificamos y no reconocemos nuestros errores, no podemos aprender. El error nos ilumina el camino de retorno a nuestro Ser Esencial). El Hada entonces le libera y recibe otra oportunidad.
Pepito Grillo está decidido ayudar a Pinocho a no salirse del Camino, pero tardan poco en presentarse nuevas tentaciones. Vuelve aparecer Juan el Honrado, que le invita a la Isla del Placer, un lugar donde los niños pueden divertirse todo el día y satisfacer todos sus deseos. Pinocho no puede resistir la atracción de viajar a la Isla y se une al grupo (Nuestra gran tentación es no tener que esforzarnos, recibirlo todo a cambio de nada...como un niño...volverse adulto es volverse responsable de si).

Y ocurre que cuando Pinocho y los demás niños llevan en la Isla demasiado tiempo, empiezan a convertirse en burros y a olvidarse incluso de hablar (Lo mismo pasa con el alma humana, cuando nos olvidamos de quiénes somos en esencia y de cuál es nuestro propósito).
Pero Pinocho se da cuenta a tiempo. Cuando descubre que les están saliendo orejas y rabo de burro, se dirige a Pepito Grillo para pedirle ayuda. Esto le salva, porque Pepito Grillo sabe cómo puede escaparse de la Isla.

En cuanto están libres empiezan a buscar a Geppetto; pero vuelven a su casa y descubren que ha desaparecido; ha ido a buscar a Pinocho (nos da a entender que no sólo buscamos nosotros nuestro Origen, sino que el Origen nos busca a nosotros también).

Pinocho recibe indicaciones sobre el paradero de su padre. Podrá encontrarlo en el fondo del mar, en el vientre de una gran ballena que se tragó la barca de Geppetto (El animal marino es un antiguo símbolo de la reconciliación del espíritu y la materia. El mar es un símbolo del inconsciente. Así, el cuento nos dice que encontraremos nuestra inspiración espiritual, nuestra verdadera naturaleza, en nuestro propio yo inconsciente, en el fondo de nosotros mismos).
Cuando Pinocho y Pepito Grillo buscan a Geppetto en el mar, los traga la misma ballena. En el vientre de ésta tiene lugar una alegre reunión de Pinocho con su padre, pero pronto se dan cuenta que deben escaparse para seguir juntos a la luz del día y en tierra firme (Dicho de otro modo, nuestro viaje espiritual no termina cuando empezamos a re-encontrarnos con nuestro Ser Esencial, en las profundidades de nuestra alma, en nuestros sueños, intuiciones, o en nuestras meditaciones. El paso siguiente es llevar este estado superior de la conciencia a la vida diaria, y eso suele ser lo más difícil).

Pinocho tiene un plan. Se le ocurre un modo de escapar, que requiere mucha fuerza y valor, y lo consigue. Pero cuando están en medio del mar, Geppetto parece que se va ahogar y Pinocho se sacrifica para salvarle. Al volver Geppetto en sí en la playa, se encuentra a su lado el cuerpo sin vida de su hijo. Muy afectado, se lo lleva a casa y lo deposita en la cama. Pero la acción de amor del niño, le ha hecho merecedor de ser un niño de verdad. Este resucita y se cumple así su destino; ser un niño verdadero, autentico y real. Este cuento es el símbolo de nuestro propio viaje de desenvolvimiento espiritual. (Muere nuestro pequeño "yo" para luego Renacer desde un "Yo" más evolucionado, más amoroso, nuestro Ser Original.)
El significado de la vida es que seguimos el proceso de reconocer Nuestra Verdadera Identidad: Seres Originales, conscientes y cocreadores.
La clave para ello es reconectar con nuestro real Origen: nuestro Creador. 
El propósito de la vida que compartimos todos los hombres es manifestar en lo finito lo infinito, llevar lo divino a lo humano, dar expresión individual a nuestras cualidades espirituales.
Así sea! 

El texto está adaptado en auto referencia, del original que he extraído del siguiente enlace:
http://www.slideboom.com/presentations/236941/SIMBOLOGIA-DEL-CUENTO-PINOCHO

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Genia Maria!!!! Gracias Miles!!!!

María Guadalupe Buttera dijo...

genia no! Pinocha! ja! beso!