martes, 15 de noviembre de 2011

Creencias dogmáticas que nos alejan del amor...



Dos monjes zen iban cruzando un río.

Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo.

Así que un monje la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.

El otro monje estaba furioso.

No dijo nada pero hervía por dentro.

Eso estaba prohibido.

Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Recorrieron varias leguas.

Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:

-Tendré que decírselo al maestro. Tendré que informar acerca de esto. Está prohibido.

-¿De que estás hablando? ¿Qué está prohibido? -le dijo el otro.

-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros -dijo el que estaba enojado.

El otro monje se rió y luego dijo:

-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás. Tú todavía la estás cargando…

2 comentarios:

Manuel Vega dijo...

Te comparto que hace rato obtuve el libro "Madurando nuestros apegos". Un apego muy fuerte que tengo es la imagen de mí mismo, tanto de la infancia como hoy en día. Ya tengo un par de años trabajando en mi persona, por querer ser mejor día a día. Por hoy puedo decir que me siento sereno y eso lo he alcanzado con arduo esfuerzo, esfuerzo que ni de chiste lo dejo jeje. Espero llevarme una grata sorpresa con este libro, que al parecer así será. muy buena anécdota la del monje, que buena enseñanza de desprendimiento =) Un abrazo

María Guadalupe Buttera dijo...

Hola MANUEL!! gracias x comunicarte!
Que todo vaya muy bien para vos!!!
Ü