miércoles, 6 de abril de 2011

Hacia una espiritualidad ecuménica

Clarificando Nuestra Mirada con la Humildad

Se está produciendo el inicio de una nueva edad histórica, caracterizada por la búsqueda de una espiritualidad ecuménica que tiende a lograr una ampliación de conciencia para toda la humanidad.


"Dios está presente en todos"




En una mesa redonda sobre religión y paz, en la cual participaba el Dalai Lama, le preguntaron:

-¿Cuál es la mejor religión?

El Dalai Lama hizo una pequeña pausa, sonrió, y afirmó:

"La mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al Infinito. Es aquella que te hace mejor"

-¿Qué es lo que me hace mejor?, le preguntaron,

El respondió:
-"Aquello que te hace más compasivo, más sensible, más desapegado, más amoroso, más humanitario, más responsable, más ético... La religión que consiga hacer eso de ti es la mejor religión."  

Lo que realmente importa es nuestra conducta en nuestros vínculos cotidianos.
"El Universo es el eco de nuestras acciones y nuestros pensamientos"

Para reflexionar
Cuida tus Pensamientos porque se volverán Palabras.
Cuida tus Palabras porque se volverán Actos.
Cuida tus Actos porque se harán Costumbre.
Cuida tus Costumbres porque forjarán tu Carácter.
Cuida tu Carácter porque formará tu Destino.
Y tu Destino será tu Vida.


¿Dónde y cómo encontramos a Dios, la fuente, el objetivo?
No solo en la iglesia, o el templo o la mezquita, o la Biblia o los textos sagrados o los eventos de nuestra vida.
Lo encontramos en nuestra profundidad interior.
De hecho, el conocimiento central y básico de Dios está en el corazón, donde el encuentro con nosotros mismos y con Dios son inseparables.
Su unión, el auto-conocimiento y el conocimiento de Dios, es la terapia más profunda.
P. Laurence Freeman


Dios está presente en todas las personas.
Reside en cada corazón.
Por lo tanto, no confines a Dios a un templo, mezquita o iglesia. Dondequiera que el ser humano esté, allí estará Dios.
Al no darte cuenta de esto, te permites criticar a los demás.
Para sobreponerte a este hábito, indaga en tu interior:
"¿A quién adoro? ¿A quién critico?"
Dios está presente en todos.
De manera que criticar a alguien equivale a criticarte a ti mismo. Cuando amas a alguien, te amas a ti mismo.
A quienquiera que critiques, tu crítica llega a Dios (Sarva Jeeva Thiraskaaram Keshavam Pratigacchati).
A quienquiera que saludes, tu saludo alcanza a Dios (Sarva Jeeva Namaskaram Keshavam Prattigachati).

Sai Baba

Todos somos iguales antes los ojos de Dios. 
Para El, nadie está más adelante ni más atrás. 
Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretación y clasificación como ser especial corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo divino.