lunes, 23 de noviembre de 2009

Hombres y Mujeres: El des-encuentro actual


La Humanidad posee dos alas: una es la mujer, la otra el hombre.
Para poder volar necesitamos que las dos alas estén igualmente desarrolladas.


Un poco de historia
Si miramos la historia en occidente, años atrás, el hombre tenía una mayor responsabilidad, mantenía los alimentos y la seguridad de la familia.
Y en la defensa, a veces hasta daba la vida.
Sabía hacer e imponerse.
Era un patriarcado.
El hombre tenía un poder determinado, y había desequilibrio en la relación con la mujer.

Mujeres: de lo privado a lo público
Luego de estar mucho tiempo en el ámbito privado, las mujeres avanzaron hacia lo público.
Actualmente, hay un movimiento donde la mujer llega al mismo nivel en cuanto a mantenerse y ganarse la vida.
Es decir, han logrado desarrollar lo que hasta hace un tiempo atrás, era responsabilidad del hombre.
Sus necesidades han cambiado.
Ya no necesita ser mantenida materialmente por un hombre.
Lo que necesita la mujer hoy es: sostén y contención emocional; sentirse amada y comprendida por él.

La doble jornada
También hay otro detalle, que no es menor: las mujeres avanzaron el ámbito de lo público, pero aún se sienten responsables de las tareas del hogar.
Con lo cual, aparece la doble jornada para mujer: el trabajo fuera de la casa y el trabajo en el hogar.
Y reclama al hombre que la ayude en las tareas del hogar.

¿Qué les sucede a los hombres frente a esto?
En este cambio, el hombre deja su rol de proveedor, pero aún no sabe bien qué es lo que quiere en verdad la mujer.
No la comprende. Entonces se enoja o huye.
El hombre entra en defensiva.
En realidad, las mujeres coinciden que lo que necesitan del hombre es la contención emocional, y la seguridad afectiva.
Pero lo cierto es que estos hombres no fueron formados para esto.
Al contrario. Se les dijo:
-“no llores porque eres un hombre y los hombres no lloran”,
-“tienes que ser fuerte porque eres un varón”.
Así, aprendieron a reprimir sus emociones.
¿Cómo podemos esperar que se conecten con el basto mundo emocional femenino, si ellos no aprendieron a percibir el propio?
Respecto a las tareas del hogar, la mayoría de ellos se resisten:
-“esas son cosas de mujeres… no de hombres…nunca he visto a mi padre lavando platos o planchando ropa…”

Cuando las mujeres desprecian a los hombres
Hoy la mayoría de las mujeres pueden sin los hombres, y muchas veces lo quieren así.
Algunas mujeres desprecian a los hombres, llevando a los niños hacia ellas y excluyen al padre.
Esa superioridad, esa conducta, tiene un precio grave.
¿Por qué?
Porque los hijos extrañan al padre.
Lo muestran en su conducta que lo necesitan y no está.
Luego son leales al padre, porque lo aman, y se lo excluyen como a él.
Nadie puede ser excluido sin que el excluido sea representado de una manera especial, de una manera que no es buena porque causa daño y daña también a la mujer.

Ambos se necesitan
Las mujeres avanzaron en el desarrollado de su parte masculina, logrando una mayor integración.
Pero lo cierto es que necesitan a los hombres, tanto como ellos a las mujeres.
Ellas hoy buscan satisfacer otras cuestiones, relacionadas con las emociones.
La mujer necesita, ante todo, ser amada por el varón.
Y tendrá que aprender a pedírselo, explícitamente.
El hombre necesita a la mujer, pero ante la demanda de esta, huye despavorido.
¿Por qué? porque lo enfrenta con su propia sombra.
¿A qué le llamamos sombra?
A todo aquello que desconocemos de nuestro mundo interno.
El encuentro con una mujer, al hombre de hoy, lo enfrenta con sus aspectos reprimidos y desconocidos de su mundo emocional.
Ante este aspecto aún no desarrollado por los hombres, en la relación con las mujeres, ellos no se sienten reconocidos.
Y una necesidad esencial del hombre, es sentir el respeto y admiración de la mujer.

Generar juntos las condiciones para el cambio
Así como la mujer amplió su campo de acción, hoy los hombres tienen que aprender y ampliarlo también.
Porque ahora se le exige a él otras cosas que anteriormente no se le exigían.
Ellos están dispuestos a hacerlo, si son respetados.
Y ambos dejan algo por el otro, si son respetados.
Hombres y mujeres están llamados a gestar, juntos, el cambio hacia la satisfacción de las reales y auténticas necesidades. A generar las condiciones necesarias para un encuentro íntimo y verdadero.
Luego el amor entre ellos hace posible algo nuevo que en otros tiempos no era posible.

Orden de jerarquía entre el hombre y la mujer
Están en el mismo nivel.
Aquel de los dos que tome la responsabilidad de mantener a su familia, puede tener prioridad, y se encuentra a la derecha.
Cuando la toma el hombre, se encuentra a la derecha de la mujer.
A veces la mujer dice, implícitamente: “yo tengo la prioridad”.
Y está bien si ella se ocupa de la función de ganar el dinero para la familia.
En este caso es ella quien está a la derecha.
Pero esto solo es un reconocimiento a una función, no más.

Para reflexionar
Para que haya un ORDEN del AMOR en la PAREJA,

La mujer le dice al hombre:
Asiento a ti tal como eres
Asiento a ti como hombre tal como eres
Y te respeto como hombre tal como eres.

El hombre le dice a la mujer:
Asiento a ti tal como eres
Asiento a ti como mujer tal como eres
Y te respeto como mujer tal como eres.
Estoy a tu servicio.
Al servicio de la Vida junto contigo
y me hago cargo de toda mi parte.


Se logra la relación de pareja de una manera hermosa cuando ambos se reconocen en el mismo nivel y cada uno tiene un poder especial
Bert Hellinger

La espiritualidad nos ilumina el camino
“Que cada uno AME a su esposa”. Efesios 5, 28
“La mujer debe RESPETAR a su marido”. Efesios 5, 33

Imagen de Romero Britto

Texto publicado en el libro "El Arte de ConVivir", de Maria Guadalupe Buttera y Dr. Roberto F. Ré, Editoarial San PAblo, 2010.

2 comentarios:

Edy Obed dijo...

Maravilloso espacio lleno de luz, un lugar para llenarse espiritualmente, BENDICIONES a Tí y a tu familia.

Anónimo dijo...

Tal cual María!!! El texto es muy esclarecedor. Es increible pero si hubiese leído esto hace 3 o 4 años atrás, me hubiese ayudado muchisimo a comprender y por que no a solucionar en parte la crisis en mi matrimonio y que estuvo muy cerca de la separación. Practicamente por esas cuestiones. Saludos