En ésta página intento compartir experiencias y aprendizajes propios, y de algunos procesos que acompaño en el Camino. Desde un paradigma espiritual que honra los procesos vitales, y permite sintonizar con el amor maduro, sano y al servicio de la Vida. Y disfruto con ello. Quien quiera disfrutarla, es bienvenido. De alma a alma. María Guadalupe Buttera
«Nosotros no podemos dejar de anunciar lo que hemos visto y oído» Hch 4,20
"Despiértate y Cristo te iluminará" Ef 5, 14
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viernes, 12 de octubre de 2007

¡Sal de tu cueva!

Y manifiesta tu potencial

“La vida sólo puede ser comprendida mirando para atrás;
más sólo puede ser vivida mirando para adelante"

Soren Kierkegaard


¿Cuántas veces creímos que Dios nos había abandonado? ¿Cuántas hemos pensado que no nos escucha, a pesar de que sabemos que Dios nos ama y nos cuida?

Psicoeduación
En nuestra historia de vida, cuando somos heridos, por temor a volver a serlo, vamos perdiendo la confianza en otros, y nos vamos encerrando en nosotros mismos.
Nos cuesta creer en el otro. Y en nosotros mismos.

¿Qué hacemos entonces?
Trabajar nuestras cuestiones no resueltas, para activar la capacidad de creer.
En uno mismo, y en otros.
Jesús no pudo hacer milagros en su tierra porque había incredulidad en el pueblo.
El milagro muchas veces no viene porque cerramos la puerta a creer.

Creencias que nos limitan
Cuando pensamos: “Estoy conforme con lo que tengo”, “Lo que logré en la vida ya está bien, ¿para qué quiero más?”, “No me digas que haga algo distinto, solo quiero mantener lo que logré hasta hoy.”
Con estas creencias, solo estamos esperando que los cambios lleguen desde afuera hacia adentro, porque no deseamos trabajar para gestar algo nuevo desde adentro hacia fuera.
Y así nos estancamos.

El peor engaño es creer que nuestra vida llegó al punto máximo.
Para lograr una vida plena, todos los días podemos preguntarnos: “¿Qué quiero ser?”.
Dios nos dice: “Un largo camino te espera, seguí adelante, porque en los próximos años hay más gloria, la que aun no viste.”

Libera aquello que hay en ti
Piensa tres cosas que quieres lograr.
Escríbelas en una hoja y, por lo menos, durante seis semanas, léelas todos los días.
Descubrirás que hay muchas cosas dentro de ti que aun están presas.
Dejamos de creer en los demás, porque primero dejamos de creer en uno mismo.
Cuando dejamos de creer en nuestro potencial, en nuestros sueños, anulamos la tendencia a la evolución, que naturalmente tenemos todas las personas.

¡No te conformes con lo que lograste, te espera algo grandioso!

Tener metas
Pablo decía: “no corro como quien no tiene meta.”
Es muy constructivo tener un propósito para todo lo que hacemos.
Orienta tus fuerzas, ponle sentido a lo que haces.
Evita caer en pensamientos y creencias que te impiden evolucionar.
Analiza cada una de las cosas que haces para ver si tiene sentido o no.
Reorienta tus energías para que todo lo que hagas tenga sentido.

Evitemos caer en la rutina
No envejezcamos antes de tiempo.
Dios nos hizo para sueños muy grandes. A veces tendremos que lavar, cocinar, etc., pero podemos hacerlo con un sentido, porque tenemos un sueño por cumplir.

Cuando perdemos la esperanza, envejecemos antes de tiempo.
Puedes creer: “¿qué más de bueno me puede pasar a mí? Ya tengo los hijos, mis nietos, ¿qué más quiero que cuidarlos? Tengo mi escritorio, espero a mis clientes.”

Cerrarnos a lo nuevo nos avejenta.
El no creer en nadie ni en nada, nos aleja de la Fuerza de Vida.
Si lo deseamos, podemos seguir evolucionando.

Aférrate a la raíz
Cuando vivimos con fe, una fe que tiene raíz, habrá victoria.
La raíz está basada en las promesas de Dios, no en el daño que te hicieron.
Cuando la fe tiene una raíz fuerte, logramos lo que expresamos en pensamientos y palabras.
No importarán las heridas ni las circunstancias, esas palabras darán sus frutos.

Fuimos creados para hacer cosas con propósito.
Dios nos dio la capacidad para que hagamos todo lo pensado y aun más.
La acción nos mantiene con energía positiva.

Las palabras tienen fuerza
Expresa, habla, cree lo que declaras, y declara palabras de fe.
Hay poder en las palabras y con la declaración de tu boca creas tu mundo: lo que se mueve en el mundo espiritual también se moverá en el mundo material.

Aprenderás a discernir
Crea tu día. Adán ya estaba formado, pero Dios y Adán esperaban la manifestación de Eva.
No te escondas detrás del dolor ni de la incredulidad; puedes triunfar y hay más para conquistar. ¡Sigue hacia adelante!
Las heridas y dolores que viviste harán que aprendas a discernir.
Cuando conoces el engaño, la traición, la mentira, estás preparado para que no vuelva a ocurrir nuevamente lo mismo.
Sigue creyendo aunque te hayan lastimado… ¡pero no dejes de discernir!
"El mundo quiebra a todos, y más tarde muchos se hacen fuertes en los lugares rotos.”
Ernest Hemingway

Para reflexionar
“Haz todo con un propósito para alcanzar los sueños que Dios tiene para ti”.
Dios y el mundo esperan tu manifestación. ¡Sal de la cueva!